17/7/16

A la estela de la "Estrella del mar"... Las lunas de Rona viajan invitadas por Tabarca Kat.

Virgen del Carmen de Tabarca procesion

A la estela de la "Estrella de mar"... Las lunas de Rona viajan invitadas por Tabarca Kat. El año pasado os escribía esto sobre lo que viví en la procesión de la Virgen del Carmen de Tabarca: "...una experiencia maravillosa que recomiendo a todo el mundo. Una de esas cosas que hay que ver y hacer al menos una vez en la vida (el año que viene me veis allí de nuevo). El mar, el anochecer, la devoción, la alegría, la fiesta, la tradición..., todo unido en una noche mágica." Pues dicho y hecho regresé, pero no sabéis de que manera, por todo lo alto, invitada por cortesía de Tomás Parodi García, armador de uno de los catamaranes de Tabarka kat. ¿Queréis que hacían "Las Lunas de Rona" por allí?  ¡Vamos a verlo!


La "Estrella del mar" y "Tabarca la nueva".

Lo primero que llama la atención es el clamor, devoción y cariño que despierta esta figura, la Virgen del Carmen, patrona además de la Armada Española desde principios del siglo XX, que no se puede relacionar exclusivamente con un sentimiento religioso pues es parte del acerbo y corazón popular de muchas localidades marineras a lo largo de este maravilloso mar Mediterráneo. La realidad es que la advocación mariana de la patrona de todos aquellos que han entregado su vida al mar se pierde en el tiempo, y aunque pueda parecer contradictorio su origen no debemos buscarlo en ese inmenso azul sino en tierra. No hace mucho leí un increíble artículo de Pablo H. Breijo (ver aquí) que nos remonta hasta la Segunda Cruzada, la fundación de la Orden de los Carmelitas o al episodio en el que estos tuvieron que abandonar el Monte Carmelo empujados por los sarracenos. Fue en ese instante cuando entonaron la Salve Regina, y la Virgen les respondió prometiéndoles ser su guía en ese retorno, su "Estrella del Mar".

Virgen del Carmen de Tabarca procesión las lunas de rona

Si a todo lo dicho le añadimos un enclave único, como es la isla de Tabarca, el resultado no podía ser más espectacular. Hija del cielo, isla de paz, del sol amada, reina del mar..., así es esta joya de la Costa Blanca. Tabarca, una reserva marina que también es la isla habitada más pequeña del Mediterráneo, con 30 hectáreas, una longitud de 1800 metros y 450 de ancho. Situada a 22 kilómetros de Alicante y a 8 de Santa Pola, encontramos este refugio de piratas, sitio de retiro de poetas y pueblo emparentado con la ciudad tunecina de Tabarka por raíces de esclavitud, refugio y nuevos comienzos... todos, pero sobre todo los soñadores encuentran su sitio en la "Nueva Tabarca". Y a esa bella isla tuve la satisfacción de regresar para escoltar a su Señora en su travesía marítima. A esas aguas cristalinas, a ese aire con sabor a sal, a ese cielo estrellado por las estelas de las embarcaciones que allí se congregaron, rodeando a su recia muralla que parece abrazar sus calles y casas.


"Las lunas de Rona" viajan invitadas por Tabarca Kat.

Este mismo jueves recogí ilusionada las invitaciones en la caseta naranja, la de las Tabarkeras (ver aquí). Empresa familiar fundada por Tomás Parodi Ruso y Teresa García Pérez en los años 70s. Iniciaron su andadura con un monocasco, pero pronto ampliaron su flota con otro más en el que ya podían embarcar 135 pasajeros. Un gran avance que sin embargo, dejó atrás el gran catamarán de 27 metros de eslora y capacidad para 250 pasajeros en el que embarcamos, llegó en el año 2000, con la novedad además de añadir a la excursión a la isla,  la visión submarina de los fondos marinos de Tabarca.

Así con todo preparado... invitaciones, un look tabarquero muy cómodo en el que no faltaron mis sandalias con pompones que ya os enseñé en el especial de tendencias de calzado para este primavera - verano, solo quedaba embarcar a las 20:00h y lo hicimos sin ningún contratiempo y mucha expectación. El barco una maravilla, y desde la cubierta superior acomodados en mesas separadas de seis pasajeros dejamos el puerto de Santa Pola a nuestra espalda.

Virgen del Carmen de Tabarca procesion las lunas de rona

El motor del barco comenzó a rugir al llegar a mar abierto, navegábamos cabalgando sobre las olas aunque en realidad avanzábamos con suavidad para colocarnos junto al otro catamarán de las Tabarkeras que tenía el honor de portar a la Virgen del Carmen. Los niños tomaron posiciones y recorrían el barco de arriba a abajo. La brisa marina era un alivio, porque nos refrescaba bajo un sol que brillaba con fuerza, pero incluso el astro rey no puede escapar al inexorable devenir del paso de las horas y era notable como iba descendiendo aunque no tocase su ocaso. Casi sin darnos cuenta en nuestro horizonte ya se adivinaba "La Plana", sí "Las lunas de Rona" habían llegado a Tabarca. Y es que os confieso en primicia que nuestra historia, nuestro novela tiene lazos comunes con esta isla, y mi papel en esta travesía... hasta aquí puedo leer que si no mi editor me dará un tirón de orejas bien merecido.

El caso es que fue un viaje muy corto, en el que disfrutamos de esa maravillosa sensación de navegar, de la brisa, del jubilo y de la fiesta que se respira. En esta ocasión no recogimos gente en la isla para que se una a la travesía con nosotros, y desde fuera del puerto vimos a lo lejos como se acercaba la procesión, presidida por la comitiva de fiestas que acompañaba a la virgen, que desfilaba por el muelle engalanada con rosas rojas y rosas.  No podíamos ver como la depositaban en la primera embarcación de las Tabarkeras, vestida de gala con banderines y flores para la ocasión, pero enseguida dejaron el puerto para dirigirse hacia nosotros. 

Virgen del Carmen de Tabarca procesion

Mientras esperábamos a que la travesía se reanudara, mi fotógrafo particular de nueve años me sacó una preciosa foto que he compartido con vosotros para que veáis que estuve por allí. Escuché voces y es que la confusión se apoderaba del barco. El clamor de los allí congregados era..., ¿dónde está la Virgen?, ¿dónde está la Virgen? Nos preguntábamos todos, sabíamos que había embarcado pero no podíamos verla. Me dirigí a la proa del barco y desde ese punto la localicé con facilidad, es tan pequeña que se confunde con la gente, pero ahí está y por fin a las 21:00h, la advocación mariana protectora de los hombres de la mar comenzaba. Nosotros manteníamos nuestra posición colocándonos junto a la “Estrella del Mar” que ya navegaba escoltada por marineros, curiosos, turistas, devotos… 

El origen del nombre de esta Virgen se relaciona con el Monte Carmelo, pero rastreando más allá llegamos al vocablo árabe Karmel o Al-Karem, que podríamos traducir como jardín. Y realmente eso es lo que parecían todas las embarcaciones, navegantes y viajeros que se congregabans allí, pues múltiples razas y credos se unían para seguir a la Señora, guía en tempestades, faro de barcos y hombres. 

No había anochecido pero el cielo ya comenzaba a teñirse de tibios tonos rosados y anarajandos. El viento golpeaba mi rostro y el olor a sal, a mar y a libertad me envolvían por completo. Disfruté fotografiándolo todo, pero también tuve tiempo de sobra para relajarme con tranquilidad y simplemente navegar. Era difícil saber cuántos barcos acompañaban a la señora, pero el espectáculo era impresionante. Al igual que el año anterior, recuperé esa imagen que tanto impacto me causo de la procesión. ¿Recordáis?... 

"El mar pierde su calma y se vuelve espumoso por las estelas que dejan las embarcaciones tan próximas entre sí. Es precioso. No navegamos despacio, de hecho en algunos momentos más pareciese una regata que una procesión. Suspiro, respiro hondo y disfruto como una niña."

Virgen del Carmen de Tabarca procesion

La Virgen y su ruidosa escolta van rodeando la isla y las sirenas de las embarcaciones no dejan de sonar, en nuestro caso los dos catamaranes parecen entonar una tonada muy especial pues ambos se dan la replica una y otra vez. Esa energía, saludo y rendido homenaje a su estrella, a su guía, a su patrona, me emociona... pero más lo hace la Salve marinera que comienza a sonar. Un momento teñido de un sentimiento muy especial, pues entre otras cosas sirve de recordatorio de las almas de aquellos marineros y pescadores fallecidos en la brava mar.

La humedad empapa el objetivo de la cámara y el ocaso nos regala otro maravilloso espectáculo pues los barcos encienden sus luces y el mar se puebla de estrellas brillantes a la estela de la Virgen del Carmen, la "Estrella  del mar".

Completamos nuestra vuelta a la isla y nos dirigimos a puerto. Ha llegado el momento de desembarcar a la Virgen y nos colocamos junto al primer catamarán, tan solo separados por las defensas. Son aproximadamente las 22:20h, me dirijo de nuevo a la proa para sacar fotografías de todo el proceso. He conseguido un buen sitio para poder tomar buenas imágenes y en ese momento contemplo una escena que me sobrecoge. La gente se acerca a la imagen y la toca, se despiden de ella con devoción, con admiración, con cariño. Un instante que ilustra como portada esta publicación, no podía ser otra pues nos muestra con nitidez esas ventanas que se abren a nuestro interior, a ese espacio, a ese refugio sagrado en el que encerramos las pequeñas cosas que alimentan día tras día nuestra alma de buenos deseos, de felicidad... 

La levantan y la llevan de nuevo a tierra mientras el himno de España suena con los acordes de la banda de música. Así la comitiva parapetada por la oscuridad emprende el camino de regreso para llevar a la señora a su plácido reposo hasta el año que viene.

Virgen del Carmen de Tabarca procesión
La Salve Marinera (C.Oudrid)



Salve, estrella de los mares, 
de los mares iris de eterna ventura 
salve fénix de hermosura 
madre del Divino Amor.
De tu pueblo a los pesares 
tu clemencia dé consuelo 
fervoroso, llegue al cielo, 
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.
Salve, Salve, estrella de los mares 
Salve estrella de los mares 
Sí, fervoroso llegue al cielo 
y hasta Tí y hasta Tí nuestro clamor.
Salve, Estrella de los mares 
Estrella de los mares, 
salve, salve, salve, salve.

Acaba así esta mágica noche, pues el barco zarpa alejándonos del complejo amurallado definido en cuadrícula de la ciudadela. Tabarca, un lugar tejido de historia que recibe al viajero y lo enamora al instante. Leí en la web de las Tabarkeras (ver aquíque si imaginas un día perfecto, en un lugar perfecto sin duda es que estas pensando en Tabarca, os aseguro que así es y si decidís visitarlo haced como yo y buscad el naranja. Ya les he tomado la palabra y el año que viene regreso de nuevo con Tabarka Kat, las Tabarkeras, a acompañar a nuestra Señora, la Virgen del Carmen de Tabarca.

Mujer después de los 40

6 comentarios:

  1. Credo sia stata davvero un'esperienza incredibile, mi piacerebbe visitare Tabarca!
    Kisses, Paola.

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  2. ¡Qué maravilla! Por cierto, felicita a tu fotógrafo de 9 años, es muy bueno, ja ja. Espectacular esta procesión. Sin duda coincido contigo en que todos deberíamos asistir al menos una vez. Muchos besos amiga :)

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    Respuestas
    1. Ya estás viniendo conmigo el año que viene, una abrazo amiga :D

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  3. Sin duda, un plan estupendo!!!

    Si te gustan las sandalias con pompones, acabo de hacerme unas y he colgado el vídeo en mi página..., a ver si te gustan, súper fácil...: stylettosbyana.blogspot.com

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Quiero agradeceros que visitéis mi pequeño rincón. Vuestros comentarios me animan a seguir cada día. Un abrazo :D

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