viernes, 10 de enero de 2014

Estados Unidos bajo un vórtice polar, ¿una nueva “Pequeña Edad de Hielo”?



Apenas una semana después de que la tormenta “Hércules” cubriese los Estados Unidos de nieve, 36 estados sufren una ola de frío sin precedentes. Un “vórtice polar”, con vientos gélidos que se ha desplazado desde su emplazamiento habitual en el norte de Canadá, arrasa el país con temperaturas de 30 grados centígrados bajo cero y una sensación térmica de hasta 50 grados bajo cero debido a las rachas de viento polar.
Más de 4.000 cancelaciones de vuelos, carreteras congeladas, más de 100.000 personas sin luz eléctrica, colegios y guarderías cerrados, multinacionales que mandan a sus trabajadores a casa como 3M, el volcán de Hawai-Manua Kea a 7 grados bajo cero, 187 millones de personas afectadas, y la parte más trágica del temporal, 21 muertos registrados.
Un frente ártico que se fue desplazando hacia el sur como un remolino, llegando a estados como Florida y alcanzando records históricos de temperatura el pasado martes. Fue en el siglo XIX, en 1884, cuando se dató la temperatura más baja registrada de 25,5 grados bajo cero; cuando el martes se superaron los 26 bajo cero. Y la sensación térmica incrementada por la acción del viento polar llegó a los 52,7 grados Celsius en Minesota o Iowa, ¡impresionante no, o mejor dicho helador¡

Teniendo en cuenta que por debajo de 25 grados, el peligro de hipotermia es muy alto es normal que en algunos estados se haya declarado la alerta roja, como en Indianápolis dónde no se puede circular en coche, salvo en casos de emergencia.
 
Malos días para andar por la calle.
Y en medio de todo este temporal, también encontramos pequeñas historias increíbles, como la del preso, Robert Vick de 42 años. En esta vida hay que tener el don de la oportunidad y desde luego el preso nº 159364, no lo tuvo cuando el pasado domingo se fugó de la cárcel de Lexington en Kentucky. Vestido con unos vaqueros rotos y un jersey kaki, consiguió llegar a un motel dónde se alojó.

Tras 20 horas de fuga, educadamente pidió al recepcionista del motel que llamase a la policía para entregarse.

“Llama a la policía por mí, soy el preso que se ha escapado de Blackburn… tengo que entregarme, estoy a punto de morir congelado” fueron las palabras de Robert Vick.
Cuando se entregó Vick, la temperatura en Lexington rondaba los 27 grados bajo cero, ¡mal día para andar por la calle! Porque además de estar a punto de sufrir una hipotermia, si cumplía condena de seis años por robo y cinco más por posesión de documentos falsos, ahora tendrá que sumar los que le caerán por escapar de prisión.
Su aventura acabó en menos de 24 horas, las autoridades lo mantuvieron unas horas en observación y lo devolvieron a prisión.

Hipotermia, congelación… ¡Peligro Mortal!
Con 50 grados bajo cero, en tan solo cinco minutos una persona podría congelarse. Eso sin contar con los efectos que sobre la piel tiene la exposición a ese frio intenso y la hipotermia.
Por ello, una de las prioridades está siendo acoger a las personas que viven en la calle, el llamado “4ª Mundo”, en albergues. Como en Indianápolis que se organizaron grupos que rescataron a unas 350 personas. O en Miami, Plam Beach y Browrad en los que los albergues estaban en alerta por la previsible afluencia de personas sin techo.
Nuestro cuerpo debe mantener una temperatura de 36º y cuando está en contacto con aire más frío, cede parte de su calor. Debemos generar calor constantemente para que nuestra temperatura no disminuya, por lo que la perdida de calor no es inmediata. Nuestro metabolismo se resiste, pero teniendo en cuenta que estamos formados en dos tercios por agua, y que ésta se congela por debajo de 0 grados,  cuando se sobrepasan temperaturas de 30 o 40 grados bajo cero, la física acabará ganando la partida, contracciones musculares, temblores, congelación de la piel…
Y si queréis saber cuánto calor somos capaces de soportar antes de que el sudor, la deshidratación, la boca seca, y el fallo del funcionamiento de diferentes órganos nos cause la muerte, se sabe que durante 20 minutos podríamos soportar una temperatura máxima de 127 grados.

Una pequeña Edad de Hielo.
¿Calor o frío? Reconozco que yo soy más de calor que de frío y cuando veo imágenes como las que hoy os traigo se me pone la carne de gallina. Afortunadamente vivo en una ciudad con un clima muy templado, y no sé qué sería de mí si tuviera que vivir en un lugar más frío. Y no hablemos ya de climas extremos, o incluso de vivir una era glaciar. Sí habéis oído bien, eso es lo que llevan pronosticando algunos científicos desde el año 2006 para el proximo 2015. Uno de ellos, el doctor ruso Khabibullo Abdusamatov, afirmaba que entre el 2012 y 2015 se iniciaría un descenso de las temperaturas que culminaría entre el 2050 y 2060, desembocando en una nueva era glaciar que duraría unos 200 años.
En este caso, el cambio climático se vincularía al ciclo solar, y el calentamiento global, no haría sino ayudar a que las temperaturas desciendan al modificar la intensidad de las corrientes marinas o incluso detenerlas, impidiendo que éstas calienten las latitudes más frías. Y no creáis que no existe ningún antecedente parecido, lo hay. Es la llamada “Pequeña Edad de Hielo”, que abarcó desde el siglo XIV hasta el XIX, y tuvo sus máximos entre 1650 y 1850. Una etapa en la que el sol registró un número anormalmente bajo de manchas solares con un descenso notable de las temperaturas y una gran actividad volcánica.
 
"La última disminución de la temperatura mundial, la fase más fría de la Pequeña Edad del Hielo, se observó en Europa, América del norte y Groenlandia” Khabibullo Abdusamatov
Además la transición entre glaciaciones no es suave sino extremadamente brusca, algunos científicos aseguran que podría producirse en un periodo de 1 a 3 años, ¡increíble!
En el pasado ha habido al menos cuatro grandes eras glaciales, en una de ellas conocida como el “Período Criogénico” se dice que todo el globo estaba cubierto de hielo. En la actualidad estaríamos para algunos en un periodo de post-glaciación de la Edad de Hielo que comenzó en la Edad de Piedra y acabó hace unos 11.700 años.
Y si a alguno le pica la curiosidad sabed que las temperaturas en esos periodos pueden llegar a alcanzar máximas de 17 grados y mínimas de menos 85 grados, una temperatura similar a la del continente antártico, se le congelan a uno las ideas solo de pensarlo, menos mal, que no todos están de acuerdo con estas predicciones, la mayoría de los científicos sostienen que la variación de la intensidad de la actividad solar no puede influir a esa escala en el cambio del clima.
Y digo yo...
"Si la meteorología no es una ciencia exacta, y más allá de 48 horas, es difícil hacer una predicción detallada, ¡no es un poco aventurado hacer predicciones a 50 ó 60 años vista!. Aunque claro uno mira las imágenes que nos llegan de los Estados Unidos y las duda te asaltan, ¿a vosotros no?"
 
¡Abrigaos mucho!

8 comentarios:

  1. Cuanta información contiene esta entrada, Cristina!!!
    A ver si soy capaz de sintetizar l oque quiero comentarte, yo que hablo hasta durmiendo, y me enrollo más que las persianas...
    Espera, que inhalo y exhalo, otra vez, inspirar, exhalar...
    LLevo ya como 200 concienciándome en ser breve, Rosa, breve!
    Que te enrollas hasta con esto, Rosa, breveeeeeeeeeeeeeeeee!!!!
    Capacidad de Síntesis ven a mí!!! (suspiro)
    Preparada? (no sé) lista (mucho pero yo diría que más inteligente que lista...) Coñe, céntrate!!!! ;)
    Voy "pa llá"
    1) Hay que ser idiota para fugarse en un día cómo ese!!!! A saber en que dirección le cargaba el "cerebro", si a la derecha o a la izquierda! (no me disperso, no, no, no)
    2) Calentamiento global? Dónde? Como no sea en Marte!
    3) Cataratas del Niágara congeladas!!!!! ( ahí si se puede hacer un botellón y de los buenos, hay hasta hielo!!!!!!, pero dónde esté una copita en espacio cerrado que se quite lo demás, a parte ya no tengo edad, o sí?)
    4) 20 minutos resiste el cuerpo a 127º? Yo en La Habana, con 39º y un 99% de humedad, casí me muero, del contraste saliendo del loby del hotel!
    5) Me encanta el frío y el calor, lo que más detesto es el otoño; la primavera aún porqué nos da más horas de luz y mejoran las temperaturas; no sé si será cierto o no lo que comentas, pero es patente que el tiempo está loco, así qué quien sabe si acabaremos criogenizados tod@s y gratis!
    He resumido todo lo que he podido, ahora te dejo que casi hiperventilo del esfuerzo! :P

    Abrazo enorme al punto de calor y frío, no nos vayamos a acatarrar!

    :)

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  2. Eres genial Rosa, y no sintetices nada que es una delicia leerte. Como en todo hay segguidores y detractores de estas teorías yo particularmente no lo veo claro pero es cierto que la anormalidad se está convirtiendo en lo normal y uno ya no sabe que pensar. Un gran abrazo Rosa

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  3. Pues nada, nos quedan dos opciones:

    1. Comprar un abrigo más gordo.
    2. No delinquir, y en caso de hacerlo, no fugarse si no tienes un lugar calentito donde cobijarse.

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    Respuestas
    1. Muy bueno Enrique, sobre todo la segunda hay que tenerla muy en cuenta, una saludo :D

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  4. No va conmigo esto...yo emigro como las golondrinas...

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  5. La primera foto es casi arte, qué maravilla. Los chukchis viven a -70 y tan panchos. Si hay que acostumbrarse nos acostumbraremos pero si tenemos el mismo coeficiente intelectual que el preso de Kentucky, mucho, mucho, no duraremos.

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  6. Y yo que me estaba ilusionando con el calentamiento global... ODIO EL FRÍO!!!

    Un abrazo. (De oso polar)

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